“Nos acusa UPN de falta de coherencia por ponernos tras la pancarta en defensa de la devolución de la extra del funcionariado que recortaron y que como consecuencia de su mala gestión, en estos momentos resulta difícil de restituir.

Los responsables de los mayores recortes de nuestra historia reciente, que han puesto en jaque la propia democracia con el desmantelamiento de los servicios públicos y la aprobación de todo tipo de leyes restrictivas de derechos fundamentales; ustedes, no tienen ninguna credibilidad para dar lecciones a nadie, ni mucho menos a PODEMOS-AHAL DUGU.

Por supuesto que seguiremos poniéndonos detrás de todas las pancartas en defensa de las causas justas para impulsar, desde la calle, como desde las instituciones aquello para lo que la ciudadanía nos ha elegido.

¡No tenemos nada de lo que avergonzarnos! Porque mientras para ustedes la extra no es más que un mero apunte contable o presupuestario, que tras eliminarla, en los tres años siguientes pudiendo hacerlo, nunca devolvieron; para nosotros es una cuestión de principios.

Y nuestros principios no se han movido ni un ápice en esta cuestión.

Nos hemos dejado la piel para proponer otra ley alternativa de consenso con el cuatripartito para sumar esfuerzos por que la extra se abone cuanto antes, y en todo caso, en el 2017; pero no serán ustedes quienes se erijan ahora en paladines del reconocimiento y respeto al funcionariado.

Al funcionariado se le respeta dándole lo que se les debe y no mermando sus condiciones laborales, como hicieron ustedes en el año 2012.

Año, en el que a algunos les recortaron el salario pero a otros nos echaron a la calle, abocándonos a una auténtica travesía por el desierto.

Y todo ello, como hoy cuenta un medio de comunicación, mientras ustedes se gastaban el dinero que no era suyo, el dinero robado del salario de los trabajadores, ni más ni menos que, entre otros gastos suntuarios, para una obra de nula rentabilidad social como es el Pabellón Arena, que todavía no se puede abrir y cuyo coste de mantenimiento cerrado es de 390.000 euros anuales.

Esto sí es un claro ejemplo de deuda ilegítima; no solo por haber sido adquirida a expensas de los intereses de la mayoría, sino con un coste final muy superior al inicialmente presupuestado.

Cómo se atreven a alzarnos la voz, si mientras en los Ayuntamientos se guardó el dinero para poder devolverlo en cuanto se levantara el veto de Madrid, ustedes no sólo no lo hicieron sino que sancionaron a aquellos ayuntamientos que pagaron a sus trabajadores públicos y por recurrir aquellas sanciones fueron incluso condenados en costas, como nos contaba el alcalde de Aibar en la visita que hicimos con el Parlamento itinerante.

Ustedes presentando esta proposición de ley, sencillamente no tienen vergüenza:

Representa la máxima expresión de la demagogia con la que actúan quienes no creen en absoluto en los servicios públicos, y que habiéndolos privatizado con la excusa de la crisis, nos exigen ahora lo que ustedes no cumplieron.

Si realmente son ustedes honestos con su pretensión, de acuerdo, apoyarán la proposición de ley que hemos registrado hoy para que la extra se pague a costa de las aportaciones al convenio al que hemos estado abonando en concreto sólo en el último año alrededor de 115 millones de euros más, por su desidia y seguidismo del gobierno central…

O a costa de los gastos financieros, de su deuda, esa que hoy constriñe tanto al nuevo gobierno para llevar a cabo las políticas públicas contempladas en el acuerdo programático.

Asuman ustedes su responsabilidad directa en la reforma fiscal que llevaron a cabo y que nos ha impedido recaudar alrededor de 75 millones de euros y no tanto alboroto cuando se pretenden sentar las bases para una reforma más progresiva. Voten ustedes a favor de seguir profundizando en la misma…

Les reto a que lo hagan, para que puedan ustedes predicar con el ejemplo, si quieren al menos hablarnos de coherencia.

Su propuesta de ley no deja de parecer un brindis al sol, un mero gesto sin consecuencia posible, en la medida en que no han previsto ni los medios ni el camino adecuado para poder abonarla, sino todo lo contrario: su nefasta gestión del dinero público ha reducido las posibilidades.

Según las cuentas generales de Navarra de 2014, el 10% del presupuesto total lo destinaron al pago de la deuda pública y el 15% a las cargas con el EE, finalizando el 2014 con un déficit del 0,84% del PIB cuando el límite máximo establecido por las políticas austericidas de la Troika y el Gobierno central del PP se encontraba en el 1%.

Es decir, mientras crecían las listas de espera, subían las ratios en las aulas, aumentaban los hogares sin ingresos o sin calefacción durante el invierno, ustedes se convertían en el alumno aventajado del Señor Rajoy, dejando de invertir 28,6 millones de euros.

¿Por qué no pagaron entonces la extra de los funcionarios? Podían haberlo hecho en el 2014, o al menos reservar la cantidad, si tenían intención de pagarlo. Pero no…

Se acordaron de ella tan solo tres meses más tarde, casualmente en pre-campaña electoral y a cargo de las cuentas del año siguiente. Eso sí que es hipocresía política, electoralismo y populismo barato: pasar de tener superávit en el mes de abril a dejar el presupuesto foral con un déficit de alrededor de 250 millones de euros, es decir, el 1,39 % del PIB, cuando el objetivo para el 2015 era del 0,7%.

No sólo hicieron campaña con la extra de los funcionarios como siguen haciendo hoy, sino que gastaron, durante el periodo en el que estuvieron como gobierno en funciones, entorno a 300 millones de euros más de lo ingresado.

En concreto, 100 millones de euros en la amortización de una deuda generada en gran medida por sus faraónicas obras que pasarán a la posteridad como ejemplo de su megalomanía; pero dejaron sin cubrir las ya acumuladas 1.488 plazas vacantes en Educación y 1.733 en Sanidad, ascendiendo así la ocupación temporal al 60%.

No hablen ustedes de defensa del funcionariado porque los datos reflejan lo que les ha preocupado a ustedes los empleados públicos.

Eso sí es hipocresía política. Como lo es no haberlos visto en la vida detrás de una pancarta y verlos ahora que son oposición, denunciando los EREs consecuencia de sus reformas laborales o reclamar la extra que repito, ustedes recortaron.

Nuestra apuesta es sincera. Por eso introdujimos aquella enmienda al articulado de la ley de presupuestos, para que con el aumento de la previsión de ingresos en el 2016 su abono tuviera un carácter prioritario.

Y este compromiso sigue en vigor hoy. Si con los ajustes del IVA hay algún excedente, el Gobierno lo destinará al pago de la misma, en la cuantía que sea. Y con la ley que ha registrado hoy el cuatripartito, se pagará el 25% en los 5 primeros días de enero y el otro 25% restante a lo largo del 2017, sea con los flujos de fondos a favor de la Comunidad Foral que resulten de la actualización del Convenio Económico con el Estado, o de las reducciones de los gastos financieros consecuencia de la renegociación de la deuda.

Cuestiones todas ellas que habrán de negociarse en el contexto de la Ley de Presupuestos de este año.

Ante la falta de ingresos, las fuerzas del cambio debemos plantearnos seguir avanzando en la progresividad de la reforma fiscal, cuestionar las ingentes cantidades destinadas a los peajes en la sombra, las millonarias sentencias consecuencia de los desaguisados de UPN, o una deuda inasumible valorando qué parte es legítima y cuál no.

Deberíamos ser capaces de superar el techo de gasto si la extra, como otras necesidades básicas para las personas así lo requiere.

Asumir la responsabilidad que tenemos de reivindicar nuestra foralidad y atribuciones fiscales ante el Estado para negociar nuestras propias condiciones de tú a tú y defender la Navarra de la gente.

Mientras tanto, seguiremos insistiendo en la defensa de lo público y de las personas trabajadoras como una prioridad.

La devolución de la extra es un elemento muy importante pero no el único. También hay que revertir las condiciones laborales en las que ha caído el funcionariado como consecuencia de las políticas de recortes de los últimos años; y sin embargo, con su voluntad, trabajo y firmeza, han sabido preservar los servicios públicos.

Para nosotros son un orgullo las trabajadoras sociales que pese a la crudeza que supone repartir la miseria, no niegan una sonrisa que caliente el alma a quién ya no le queda nada, el enfermero que cuida a la anciana enferma, la profesora que lo da todo para que el alumnado no abandone los estudios y tengan esperanzas por un futuro mejor…

Los servicios públicos, es lo único que les queda a quienes no tienen nada: Quienes no tienen un empleo, no tiene casa, puede seguir sin embargo disfrutando de una educación pública, de la asistencia sanitaria universal…

Algo que debemos defender con recursos más que con palabras, si queremos una Navarra cohesionada, desde la montaña a la ribera, con unos servicios públicos de calidad, sustentados por nuestro funcionariado”

 

Laura Pérez Ruano- parlamentaria, portavoz y secretaria general de Podemos Ahal Dugu