Los senadores navarros, Idoia Villanueva e Iñaki Bernal y los diputados navarros, Ione Belarra y Eduardo Santos, han solicitado hoy en el Senado la comparecencia urgente de Raimundo Lafuente, Presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro.

El año pasado el desbordamiento del Ebro a su paso por Navarra ocasionó unas inundaciones que, además de poner en riesgo la seguridad de los vecinos y vecinas de la zona, causó importantísimos daños materiales en la región. Estas inundaciones, además de suponer un autentico desastre natural y urbanístico para las zonas afectadas, supuso el desembolso de miles de euros a cargo de la comunidad foral. Los senadores y diputados navarros del grupo Unidos Podemos observan con preocupación no solo la falta de un Plan de Contingencia para evitar futuras inundaciones, sino también la falta de transparencia y opacidad con la que funciona habitualmente la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE).

El objetivo de la comparecencia solicitada es poner en vías de solución a cuatro problemas urgentes que afectan a los navarros y navarras: 1.- La falta de un Plan de Contingencia que evite futuras inundaciones. 2.- La falta de reparaciones en tramos sensibles del Ebro a su paso por Navarra así como la existencia de tableros que, utilizados por las Hidroeléctricas para aumentar la potencia de salto del agua, suponen un riesgo añadido, fundamentalmente durante el invierno. 3.- Dar una solución al recrecimiento de las laderas de Yesa, una zona que ha requerido ya un desvío presupuestario importante y en la que además no se ha solucionado el riesgo que aún padecen los y las habitantes de Sangüesa y otras zonas cercanas. 4.- La necesidad de reformar el actual Plan Hidrológico de la Cuenca del Ebro que, aprobado el pasado año (cuando se sufrieron unas terribles inundaciones), habrá de estar vigente hasta 2021. Este plan, desarrollado de manera opaca y al margen de la sociedad civil, debería ser renovado o sustituido por uno nuevo que de respuesta a las cuestiones relevantes antes mencionadas.

Idoia Villanueva ha denunciado “la opacidad y la dificultad de obtener cualquier tipo de información desde la Confederación”.

En este sentido ha añadido que “queremos conocer el estado de las reparaciones e indemnizaciones derivadas de las riadas sufridas en 2015 y los planes puestos en marcha para evitar que esta situación no vuelve a repetirse”.

De igual manera, Eduardo Santos ha afirmado que “es necesario que haya mecanismos de control sobre lo que está decidiendo la Confederación Hidrográfica del Ebro. De hecho, la Confederación forma parte de la Administración del Estado y, por tanto, debe someterse a los mecanismos de control del mismo”.

En la comparecencia a medios, Ione Belarra, ha concluido: “esta iniciativa tiene como objetivo convertir esta Cámara, la Cámara Alta, en una Cámara de representación territorial y cuestionar la gestión opaca de la Confederación. El agua es un bien común y las personas afectadas deben poder participar y tomar decisiones sobre su gestión”.

A pesar de que la Cuenca del Ebro se encuentra actualmente a un 48% de capacidad, la realidad es que la llegada del invierno y de la temporada de lluvias y nieves puede generar nuevos problemas en la zona. La experiencia reciente señala además que determinados puntos, como la depuradora existente en Tudela, son zonas sensibles sobre las que debe desarrollarse planes de contingencia más elaborados, puesto que una nueva inundación podría generar una auténtica catástrofe para Navarra.