“La situación del Aita Mari es insostenible” ha asegurado la parlamentaria Ainhoa Aznárez Igarza”, si bien ayer se evacuaron a varias personas por su situación médica, “hoy comienza el cuarto día de angustia en el barco, que se suma a los otros cuatro que llevaban las 37 personas rescatadas en alta mar, una auténtica tortura sin justificación”.

“De la misma manera que se ha comenzado a evacuar a los primeros menores del campo de personas refugiadas de Moria, y que van a ser acogidos en diferentes países europeos, hay que dar un puerto seguro a estas personas y cumplir con la legislación internacional que protege los derechos de las personas demostrando que la Unión Europea es algo más que una siglas” ha dicho la parlamentaria.

El equipo de salvamento marítimo rescató a unas 40 personas migrantes en aguas de Malta pero tanto ésta como Italia han cerrado sus puertos.

El pasado diciembre la ONG Salvamento Marítimo Humanitario (SMH), responsable del barco Aita Mari, denunció en el Parlamento de Navarra que en el Mediterráneo se han ido sustituyendo los recursos de rescate por recursos policiales y militares, lo que está desencadenando una omisión de socorro voluntaria.

Tanto el Presidente, Iñigo Mijangos, como el coordinador sanitario, Filippo Aquilino denunciaban que mientras Europa pone especial énfasis en las labores de protección de fronteras, encarga el control fronterizo a países con múltiples denuncias sobre sus procedimientos judiciales, siendo un claro ejemplo Libia.

“Desde Podemos-Ahal dugu ya mostramos nuestro compromiso con la ONG mediante enmienda a los presupuestos para 2020 pero, nuevamente, en circunstancias de extrema urgencia solicitamos al Gobierno de España que les garanticen un puerto seguro ya que la salud de estas personas rescatadas está, ahora mismo, en riesgo”.

“No queremos olvidar al “Alan Kurdi”, barco alemán que lleva más de 10 días a la espera de puerto seguro con 150 personas hacinadas en sus cubiertas. La Unión Europea no puede utilizar la pandemia de Covid-19 como excusa para evadir sus responsabilidades según el derecho internacional de responder a los barcos en peligro  en el mar, así como coordinar operaciones de rescate y garantizar el desembarco oportuno en un puerto seguro”, ha finalizado Aznárez.