Tras el asesinato de George Floyd por la policía estadounidense, el grito del movimiento Black Lives Matter vuelve a recorrer el mundo, incluidas muchas ciudades de Europa, especialmente de países con pasado colonial. Sin embargo, a menudo no nos fijamos en las realidades más cercanas en el tiempo y el espacio, y debemos decir igual de alto que las vidas negras importan cuando se vulneran sus derechos en los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIEs); cuando se explota a jornaleros y jornaleras en nuestros campos; cuando el mar se convierte en la tumba de miles de personas que se ahogan intentando llegar a Europa en busca de una vida mejor.

Idoia Villanueva se ha dirigido a la Comisión Europea para poner el foco en esta última cuestión, después del reciente naufragio en aguas del Mediterráneo de una embarcación que partió de Túnez y se dirigía a Italia. Tras varios días de búsqueda se ha confirmado la muerte de medio centenar de personas de varios países africanos, en su mayoría mujeres. Hay decenas de desaparecidos. Sus nombres se suman a los 300 que había contabilizado la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) a finales de marzo. Mientras tanto, barcos de salvamento como el Aita Mari o el Alan Kurdi se encuentran inmovilizados en el puerto de Palermo.

“Decir ‘Black Lives Matter’ también implica que Europa deje de mirar a otro lado y reconozca lo que pasa en sus fronteras, donde cientos de personas pierden la vida cada año intentando pisar suelo comunitario. Debe cumplir y hacer cumplir las obligaciones jurídicas internacionales y los compromisos adoptados en materia de Derechos Humanos”, ha señalado.

“Ni las respuestas securitarias ni la inacción frente a las causas de la migración acabarán con ella. Es el momento de una nueva política migratoria: hay que reformar el protocolo de Dublín y las normas actuales de asilo, garantizar vías legales y seguras de llegada y adoptar medidas para luchar decididamente contra las mafias. Todo ello debe ir acompañado de un refuerzo de la política de cooperación y de un nuevo modelo de relaciones horizontales con África, donde primen las negociaciones de igual a igual”, ha detallado la eurodiputada.

Las preguntas escritas enviadas a la Comisión son las siguientes:

– ¿Que considera la Comisión que está fallando para que la pérdida de vidas sea continuada en el Mediterráneo y no existan vías migratorias legales y seguras?

– ¿Qué medidas está tomando la Comisión en relación al seguimiento de los viajes y la atención de las personas migrantes que emprenden la ruta mediterránea para llegar a suelo europeo?

– ¿Qué está haciendo la Comisión para evitar que se produzcan dichas muertes?

– ¿Cuál es la situación de los barcos de salvamento que ahora mismo tienen paralizada su actividad? ¿La Comisión apoya su actividad en el Mediterráneo?