teresa-saez-podemos-navarraLa Marcha Mundial de las Mujeres es un movimiento que comenzó en 1995 con una primera marcha llamada “Pan y Rosas”: mujeres marchando aquí y allá para cambiar el mundo. Hartas de ser ignoradas, las mujeres de Quebec propusieron en la 4ª Conferencia sobre la Mujer, celebrada en Beijing el 8 de marzo del 2000, que las mujeres de todo el mundo nos pusiéramos a caminar de forma conjunta para acabar en octubre del mismo año delante de la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York. ¡Y eso hicimos!

Personalmente tuve el placer  y la posibilidad  de estar en ese momento histórico diciendo tod@s a una: “Reparto equitativo de la riqueza mundial entre mujeres y hombres para evitar la feminización de la pobreza y las desigualdades entre personas ricas y pobres, para eliminar la violencia hacia las mujeres y asegurar la igualdad entre los hombres y las mujeres en todos los espacios y lugares del mundo”.

En el 2005 fuimos a Burkina Faso, y allí se elaboró la Carta Mundial de las Mujeres por la Humanidad. En el 2010 se marchó a Bukavu (República Democrática de Congo), a donde no pude acudir.

Este año es la IV Acción Internacional de la Marcha Mundial de las Mujeres, bajo el lema “Nuestros cuerpos, nuestros territorios. Seguiremos en marcha hasta que todas seamos libres”. La marcha viene caminando por toda Europa, desde Kurdistán, para terminar en Lisboa el día 17 de octubre. Durante estos meses, miembras de la Marcha Mundial de las Mujeres han ido recorriendo distintos países, estrechando redes y realizando diversas reivindicaciones. La marcha llegará a Nafarroa el 28 de septiembre.

Esta marcha nos recuerda una vez más que, a nivel mundial, no se garantiza el derecho a la vida ni al pan para vivir a muchas niñas y mujeres del mundo. La tortura y la violación campean a sus anchas. Los derechos reproductivos son negados y cuestionados continuamente. El mundo androcéntrico nos sigue considerando inactivas cuando realizamos los dos tercios de las horas del trabajo mundial y ganamos la décima parte de los ingresos. Nos recuerda constantemente que las mujeres somos la sal de la vida y sobre nuestros hombros recae casi única y exclusivamente la responsabilidad de la vida humana, de ayudar a nacer, crecer, vivir, envejecer y morir dignamente.

Por ello, entre otras cosas, porque cuidar y mantener la vida es fundamental, contra las guerras que destruyen a la humanidad como claramente estamos viendo esos días, mujeres y hombres se unen en esta iniciativa. También el Parlamento de Navarra.

Allí os esperamos.

Fdo: Tere Sáez. Técnica de igualdad y parlamentaria foral de Podemos-Ahal dugu.