Con la Cámara de Comptos de fondo como ejemplo de supervisión y control de las cuentas de las Administraciones Públicas, la candiadata Ione Belarra ha asegurado que la corrupción no es “una cuestión de manzanas podridas, es el mecanismo que permite que se gobierne poniendo los recursos de todos al servicio de unos pocos: las eléctricas, el IBEX y las constructoras”.

Acompañada del también candidato al Congreso Eduardo Santos, la navarra ha propuesto un autogobierno que permita acercar las instituciones a la ciudadanía para facilitar el control y la transparencia. En este sentido, ha insistido que “a través de mecanismos de control y participación ciudadana el autogobierno puede construir una sociedad justa, democrática y transparente”.

En cambio, se ha mostrado muy crítica con la gestión llevada a cabo por el Partido Popular, “que aprobó una amnistía fiscal que protegía a los defraudadores” . “El Partido Popular es un partido corrupto y UPN no puede pretender desmarcarse de ellos en campaña cuando su candidato a Presidente es Mariano Rajoy” ha remarcado Belarra.

Estas son las propuestas de Unidos Podemos para acabar con la corrupción:

– Reformar la Ley de Contratos del Sector Público que permita a la ciudadanía acceder a toda la información relativa a la contratación pública, así como reformar la web del registro mercantil para poder consultar de forma sencilla y gratuita la información básica de sociedades.

– Nueva Ley de Financiación de Partidos Políticos

Promoveremos una nueva Ley de Financiación de Partidos Políticos que equipare la fiscalización de la Fundaciones políticas a la de los Partidos. Prohibiremos las donaciones de bienes inmuebles cuyo valor exceda el límite legalmente establecido para las donaciones monetarias. Prohibiremos el endeudamiento bancario por parte de los partidos políticos. Será obligatorio publicar la identidad de los donantes a partidos de más de 5.000 euros al año.

– Endurecer las penas por delitos de corrupción

Por ello crearemos un Plan Nacional contra la Corrupción e introduciremos la figura delictiva del enriquecimiento ilícito para los altos cargos que se beneficien de los delitos corrupción que cometan terceras personas. Incluiremos a su vez el delito agravado de prevaricación administrativa para las contrataciones públicas irregulares, el cohecho, el tráfico de influencias y los fraudes a la Administración cometidos a través de partidos políticos.

– Eliminación de los privilegios de los cargos electos.

Rebajaremos las retribuciones de los miembros electos de las Cortes, de manera que en ningún caso sea superior a la de los cuerpos de funcionarios del Estado.

Revisaremos los complementos económicos: gastos de representación, libre disposición, indemnizaciones, etcétera.

Estableceremos mecanismos de control de las dietas y desplazamientos imprescindibles.

Eliminaremos las llamadas «pensiones de oro» de los ex-parlamentarios, y equipararemos sus derechos y deberes laborales a los del resto de las personas trabajadoras.