En la lógica de las multinacionales del automóvil, y en la de VW-NA también, el volumen de empleo en sus factorías no va ligado al número de modelos de
vehículos que se fabriquen en cada fábrica, sino al total de unidades fabricadas, ya sea de un modelo, de dos, o de veintidós…

Un segundo modelo en principio por sí mismo no garantiza ni un mayor volumen de producciones, ni de empleo, pues las unidades a fabricar de este segundo
modelo podrían ir en detrimento de las del primer modelo si el segundo no viene acompañado de un aumento de la capacidad productiva-tecnológica instalada en
la fábrica. Pero además, si se aumenta la capacidad productiva de la fábrica con una inversión en tecnología dirigida a suplir a la mano de obra, incluso este
aumento también podría ser a costa del empleo.

En el Estado español tenemos varios ejemplos de fábricas matrices de montaje de automóviles a las que la asignación de segundos modelos les ha representado un
severo problema al no tener dichos segundos modelos la penetración esperada en el mercado. Como consecuencia, las dificultades para amortizar las inversiones
económicas hechas para ese segundo modelo y los excedentes de personal generados por unas producciones que no alcanzan las previsiones, han llevado a
esas empresas a complicadas situaciones de ERE.

VW-NA ha introducido mejoras tecnológicas en los Talleres de Chapistería y Pintura fundamentalmente en este último sentido, y muchos puestos de trabajo
serán desempeñados en el futuro inmediato por robots. Además no ha incrementado la capacidad productiva de la fábrica para superar los actuales 1.408 coches/día en el Taller de Montaje, lo cual, indica que para hacer un segundo modelo habrá de retirar unidades del primero, o pasará a aplicar las medidas de flexibilidad en la jornada y organización del trabajo de las que dispone sin límite gracias a la irresponsable firma de sus sindicatos concertados. Es por esa razón que VW-NA anuncia que para hacer un segundo modelo tan solo contratará a 500 trabajador@s.

Llegados a este punto nos debemos preguntar, y así se lo hemos hecho ya desde Podemos Ahal-Dugu al Gobierno de Navarra, qué tipo de apoyos económicos va a recibir VW-NA desde lo público, pues las cifras de lo que l@s contribuyentes navarr@s hemos venido históricamente aportando a la multinacional son
astronómicas, sin que esto nos dé ningún derecho sobre los beneficios del negocio, y escasos ingresos tributarios en la Hacienda Foral por parte de la
multinacional, más allá de lo que resulta de los IRPF, cantidades que le retornan a la empresa anualmente en forma de todo tipo de subvenciones.

Y como contribuyentes, las y los navarros tampoco tenemos derechos sobre las políticas de contratación de la multinacional, que siguen centradas en alimentar las redes clientelares empresariales y sindicales, en vez de hacerse de una forma objetiva bajo criterios profesionales y sociales, con la intermediación en la contratación del Servicio Navarro de Empleo. Habría que corregir además ese vergonzoso índice del 10% aproximado de mujeres en plantilla. E igualmente, ésta es un buena empresa para empezar a introducir medidas de reparto del empleo, posibilitando la reducción de las jornadas, controlando sus desbocados incrementos de productividad, conseguidos en base a unos altísimos ritmos de trabajo en las cadenas que se sostienen sobre el incumplimiento demostrado de la legislación en Prevención de Riesgos Laborales, acabando con la -instalada como estructural- práctica de realización de horas extraordinarias en número incontable, y otras muchas cosas más.

Por último, señalar que con el segundo modelo también llega la Plataforma MQB, instalada en todas las fábricas del grupo y que permite fabricar cualquier modelo
en cualquiera de ellas. De tal manera que la amenaza de deslocalización de modelos y producciones sobre las plantillas que no accedan a cada momento a las
pretensiones de la Dirección que habita en la metrópoli alemana, está servida. Más aún cuando sabemos que los comités europeos y mundiales, con presencia
de esa Dirección, se han convertido en meros zocos de mercadeo de derechos a cambio de producciones, en los que quien más se baja los pantalones, más
obtiene del amo.

Y es que por todas estas razones, y otras muchas más, el segundo modelo de vehículo en la factoría de VW-NA no es en principio una mala noticia, pero que
vaya a ser buena está por ver. ¡Ojala así sea!

Carlos Couso, Parlamentario de Podemos Ahal-Dugu