laura-perez_5350_1Laura Pérez Ruano candidata de Podemos Nafarroa a la presidencia del Gobierno, con motivo del día de la República.

Hoy hace  84 años (el 14 de abril de 1931), a las siete de la mañana, en Eibar se proclamó  la II República (1.931-1.936). El Conde Romanones, después de las elecciones municipales celebradas el 12 de abril de 1.931 recomendó a Alfonso XIII la salida del país, que tendría lugar discretamente a las nueve de la noche. Su familia lo haría al día siguiente bajo la protección del gobierno republicano.

A lo largo de toda la mañana del 14 de abril de 1931 la República fue proclamándose  con alegría en varias ciudades españolas y el General Sanjurjo, Director de la Guardia Civil se puso a las órdenes del Comité republicano.

Los hombres que formaron el Gobierno provisional representaban a todas las fuerzas progresistas del país. No era un gobierno revolucionario, la mayoría eran personas conscientes de la necesidad de modernizar el país, pero por la vía democrática y legal y no de forma violenta. Entre ellos había dos miembros de la derecha liberal republicana, el presidente Niceto Alcalá Zamora y Miguel Maura (Gobernación); dos radicales, Lerroux (Estado) y Martínez Barrio (Comunicaciones); tres dirigentes de la Izquierda liberal republicana: Azaña (Guerra), Álvaro de Albornoz (Fomento) y Marcelino Domingo (Instrucción Pública). De partidos regionalistas estaban Casares Quiroga ( Marina) y Nicolau d´Olwer (Economía). Sólo había tres representantes de la izquierda de entonces , el PSOE: Prieto (Hacienda), de los Ríos (Justicia) y Largo Caballero (Trabajo).

Estas personas intentaron, en un periodo de crisis nacional, solucionar los viejos problemas que las clases gobernantes de entonces no había querido solucionar durante siglos. Eran “la casta” o la oligarquía económica y política de la época, inmovilista y conservadora.

Modernizar el país, no era hacer una revolución. Era realizar las medidas necesarias para garantizar las condiciones de vida a la inmensa mayoría social, a “los de abajo” con reformas en la agricultura (Reforma Agraria), en el Trabajo: obligación de la “casta” de contratar a los jornaleros del término municipal, prohibición del desahucio de arrendamientos por impago, implantación de la jornada de 8 horas, salarios mínimos, obligación de laboreo forzoso de las tierras de los propietarios para evitar tener las tierras yermas mientras los de abajo no tenían tierras. Reformas en la Educación con la creación de 7000 plazas de magisterio, de escuelas, en una carrera hacia la alfabetización de las personas; por ejemplo, la mitad de la población en la Ribera era analfabeta, Reformas en el Ejército para hacerlo al servicio de  la sociedad civil,  Separación de la Iglesia y el Estado (medida pendiente desde  finales del siglo XVIII: Sólo Carlos III se había atrevido a expulsar de sus dominios a los Jesuitas por su excesiva influencia en la política). Reformas en la vertebración del territorio nacional con el planteamiento de los estatutos de autonomía: de Cataluña, País Vasco-navarro y Galicia.

Hace 84 años, como ahora, cuando personas heterogéneas, con unos ideales muy similares a los de esta época intentan hacer reformas para la inmensa mayoría social, pero con la participación de la inmensa mayoría social, surgen las reticencias, las resistencias de los de siempre, de la “casta” que no quiere reformas, que quiere que las cosas sigan igual en su propio beneficio, olvidándose que un país es más próspero cuando más equilibrio hay dentro de su propia comunidad.

Hoy como hace 84 años la ciudadanía navarra quiere tener trabajo, quiere reformas que conduzcan a eliminar los cerca de 49.000 parados-as.

Hoy como hace 84 años la ciudadanía navarra quiere que no haya desahucios de las viviendas, sobre todo, cuando hay tantas que están vacías, ni que nadie se vea abocada al suicidio por falta de empleo o de vivienda, ambos derechos recogidos en nuestra Constitución Española.

Hoy como hace 84 años la ciudadanía navarra quiere no elegir entre poner la calefacción o cenar, y no quiere que uno de cada seis hogares navarros tengan este problema que atenta contra la Carta de los Derechos Humanos firmada por España.

Hoy como hace 84 años la ciudadanía navarra quiere que los problemas que se le plantean se discutan con normalidad, que no se vea insultada la ciudadanía  por reclamar sus derechos fundamentales y laborales.

Hoy como hace 84 años la ciudadanía navarra y en particular PODEMOS AHAL- DUGU  quiere  que haya cauces de participación democrática, y que sus propuestas políticas más arriba mencionadas, de rescate económico y social de las personas no se vean amordazadas o enturbiadas por demagógicas frases sin lógica alguna :” sois la marca blanca de tantos partidos”…

Somos PODEMOS y  el hecho de coincidir en algunas propuestas con otros partidos del arco parlamentario no nos diluye en otras formaciones por mucho que haya gente interesada que así lo pretenda.

Somos una formación política nueva que pide reformas que debían haberse realizado hace más de un siglo. Reformas en beneficio de la inmensa mayoría social.

Igual que hace 84 años.